La
sala de espera estaba vacía, tan solo había dos personas sentadas
en los sillones azules.
Amy
cogía de la mano a Nico, que estaba sentado a su lado. Estaba muy
nerviosa, después de todo lo ocurrido no sabía que pensar, que
hacer o que decir. Simplemente esperaba ansiosa a saber algo sobre el
muchacho.
La
puerta blanca que observaban se abrió y casi inconscientemente Amy
se levantó del sillón.
-¿Sabes
algo?- le preguntó a su compañero.
-No
estamos seguros de que sobreviva- dijo en un susurro.
Amy
sintió que los ojos se les llenaban de lágrimas y que el corazón
le daba un vuelco.
-Es
solo una sobredosis, no puede morir- replicó mientras Nico se
colocaba a su lado.
-Por
lo que creemos alguien le echó droga en la bebida, droga muy fuerte.
Amy
se quedó de piedra. ¿Quién sería capaz de hacer algo así? Y
entonces se le vino a la cabeza unas palabras. “Estaba tan
tranquilo aquí con sus amigos y entonces se cayó hacia atrás y sus
amigos se largaron corriendo.”
Salió
a correr a la calle, dejando en la sala a Nico y al médico
boquiabiertos. No necesitó mirar hacia atrás para saber que Nico la
seguía. Cuando consiguió cruzar la puerta lo vio.
No
pudo seguir, necesitaba hacer algo pero no podía con él allí. Se
derrumbó sobre sus rodillas dejándose caer en el suelo y hundió su
cara en sus manos.
-¡Amy!-
le gritó Mike pero ella ni siquiera lo miró, no podía mirarle a
los ojos.
Escuchó
los pasos que se acercaban a ella y entonces sintió que le fallaba
todo; tenía que salvar a el chico, tenía que arreglar las cosas con
Mike o por lo menos hablar con él y tenía que asegurarse que Nico
no quisiera algo más que una amistad.
Los
nervios y el estrés pudieron con ella. No pudo hacer otra cosa, se
dejó caer al suelo y cuando oyó un segundo grito llamándola por su
nombre sintió como alguien- no estaba segura si era Mike o Nico- se
inclinaba junto a ella y la cogía en brazos.
-¿Mike?-
consiguió susurrar.
-Estoy
aquí, pequeña- contestó él y le besó la mejilla cariñosamente.
Confió
en que Mike no dejaría que le ocurriera nada. Dejó de pensar y sin
darse cuenta se quedó inconsciente.
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# ~
-Eh,
Nico, basta ya. No voy a permitir más esto- dijo Mike.
-¿Qué
no vas a permitir? ¿Que me preocupe por ella?- contestó Nico.
Mike
calló un segundo pero luego volvió al ataque.
-¿Qué
pretendes?- le preguntó.
-Mira
Mike, yo la quiero y no dejaría que nada malo le pasase. Aquí se
queda la conversación, ¿está bien?- se reclinó en la silla.
Mike
no contestó pero se quedó mirándolo desconfiado. No se fiaba de él
ni un pelo. Creía que tenía algo que ver con Coral y con lo que
había pasado.
El
médico salió por segunda vez en muy poco tiempo, alertando a Mike
que fue el primero en levantarse del asiento.
-¿Qué
le ha pasado?- preguntó.
-A
sufrido un ataque, pero ya está estabilizada- contestó el médico.
Mike
suspiró de puro alivio y vio que Nico estaba a su lado.
-¿Podemos
entrar?- preguntó Nico,
-De
uno en uno, por favor.
-Entraré
yo primero- se anticipó Mike.
Nico
asintió vencido y se sentó en una de las sillas a esperar.
~
# ~
Su
cuerpo yacía en la cama, inmóvil. Era difícil decir si estaba
dormida o solo descansaba con los ojos cerrados.
Se
acercó hasta la cama y se sentó en un sillón a su lado. Acarició
su frente, lo que hizo que sus ojos se entreabrieran. Estaba
despierta.
-Pequeña-
le susurró al oído.- ¿Te encuentras bien?
Ella
lo miró con sus ojos azules y le asintió levemente con la cabeza.
Cerró de nuevo los ojos y abrió la boca para hablar, pero la volvió
a cerrar.
-¿Quieres
decirme algo?
Cuando
abrió de nuevo los ojos pudo distinguir una lágrima.
-¿Qué
te ocurre?- insistió.
-¿Qué...
haces aquí?- dijo tartamudeando y tan bajo que no supo si la había
oído.
-Fui
a buscarte y entonces vi que salías del hospital y que caías al
suelo. No pensaba dejar que te ocurriera nada.
-¿Y...
esa...?- No podía hablar bien, tartamudeaba sin parar.
-¿Te
refieres a Carol?- contestó inquieto.- No es lo que crees.
-¿Y
qué es?- dijo esta vez más fuerte y claro.
-Tendremos
tiempo de hablarlo. Te lo explicaré en cuanto estés mejor.
Un
silencio ocupó la habitación. Mike seguía acariciándole la frente
y Amy con los ojos cerrados.
-¿Quieres
ver a Nico?- preguntó después de unos minutos en silencio.
-Por
favor.
Le
besó la frente con ternura y se alejó de ella, no sin antes girarse
y observarla de nuevo.
Era
bella hasta cuando estaba enferma. Quizá era porque él la veía
así, o porque simplemente lo era.
Salió
de la habitación e indicó con un gesto a Nico que entrara.
~
# ~
-¿Estás
bien?- volvió a oír Amy, pero esta vez de alguien diferente.
-Sí,
estoy bien, Nico.
Se
acercó y tomó el lugar que hacía un momento había ocupado Mike.
-Siento
todo esto en serio...
-Shh-
lo mandó a callar ella.- Tú no tienes culpa.
-Pero...
Esta
vez no necesitó que ella lo mandara a callar, lo hizo solo. No podía
decirle lo de Carol, ni que sabía quien era aquel chico que se
debatía entre la vida y la muerte en la habitación contigua.
-Ya
te he dicho que no te preocupes, estoy bien- sonrió.
-Vale.
Adiós
tema de conversación, ¿de qué hablar? Lo más importante era que
ella se encontraba bien, pero entonces una pregunta voló por su
mente.
-Mike
estaba allí, ¿lo llamaste?
-No-
contestó-, pero me alegra que esté aquí después de todo.
-¿Por
qué?
-No
estoy muy segura, sinceramente.- Hizo una pausa para tomar aire.-
Supongo que es porque eso significa que se preocupa por mí y que
quería arreglar las cosas, ¿no?
Nico
agachó la cabeza. No le había gustado su respuesta en absoluto.
-Supongo.
DIos me encanta cielo está genial quieo el siguiente pronto!!!!!!!!
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